Buenas compañeros,
El Shimano Exage 5000FC es un carrete concebido para la pesca con señuelos medios y ligeros. Se trata de una pieza bien conocida por pescadores con señuelos que buscan una buena relación calidad-precio por un desenvolso económico muy razonable.
Analicemos sus cualidades para pescar a boya.
Lo primero que nos gustaría destacar seria su peso, 375 gr, que es de agradecer en jornadas de pesca largas, que requieren cambios de puestas y traslado del material, etc, etc...En el caso del Exage, este peso tan reducido se debe al uso de materiales derivados del plástico en la estructura del cuerpo del carrete, tanto en el soporte para sujetarlo a la caña como en el asiento de la bobina y del pick-up, por lo que el peso no podríamos considerarlo como una cualidad al 100%, pero es lo que tienen los modelos englobados dentro de segmento P4 de Shimano.
El siguiente punto ya si consideramos que es un punto muy a tener en cuenta a la hora de la pesca a boya, es el freno. Este modelo utiliza ,según las características del fabricante, "un sistema frontal multi disco de freno", que si que es cierto que permite pelear con sargos de buen porte, permitiéndoles una feroz arrancada sin miedo a romper el bajo e ir recuperando hilo de una manera progresiva ,suave y lo que es muy importante, con rapidez, ya que una vez tanteado el disco de freno nos permite jugar a nuestro antojo con el freno. Es completamente estanco, lo cual nos permite estar tranquilos durante la jornada de pescar y a la hora de endulzarlo.
Otra característica que nos gustaría resaltar es su gran capacidad de tracción, ya que una vez dominadas, nos permite traer grandes piezas con una facilidad pasmosa. Esta cualidad se aprecia bien pescando desde altura, ya que vemos como arrastra al sargo a nuestros pies si aparente esfuerzo, no quedandose atras en el izado, y es que remonta las piezas como si de una grúa se tratase.
Es un carrete con una capacidad de lance espectacular, y en más de una ocasión ha sido capaz de colocar el aparejo en puestas que otros no han sido capaces, eso unido al recogido de la linea sin espiras le hace merecedor de otro punto mas a su favor.
Pero no es oro todo lo que reluce, y me gustaría resaltar algunos elementos que a mi parecer podrían mejorar.
El primero es la manivela junto a su empuñadura, ya que la primera me resulta muy pegada al cuerpo del carrete, lo cual no permite realizar la sufiente fuerza en determinadas ocasiones, eso unido a una empuñadura poco anatómica a veces complica la acción de pesca.
Otro tema es el pick-up, a mi entender algo fino, poco robusto, lo cual a veces aunque solo sea sicologimente nos da la sensación de debilidad.
En resumen, es un carrete que se ajusta a su precio, servicio postventa de sobresaliente, con cuidamos mínimos aguanta el paso del tiempo y las jornadas de pesca como cualquier otro.
Un carrete mas a tener en cuenta.
SALUDOS COMPAÑEROS!!!
Somos cuatro aficionados a la pesca, dos gallegos, un andaluz y un marroqui, que desde este blog pretendemos haceros participes de nuestras jornadas de pesca en el litoral gallego y compartir nuestras experiencias con vosotros.
jueves, 30 de enero de 2014
domingo, 24 de noviembre de 2013
Explorando nuevos horizontes
Sentados a la mesa, saboreando los ultimos pinchos de pulpo y apurando los ultimos sorbos de mencia, la conversación monografica de la pesca, toma una nueva dimensión cuando alguien sugiere una alternativa a la pesca del sargo cuando esta no sea posible.
Diferentes propuestas van desmenuzandose,al mismo tiempo que las copichuelas y los cafes calientan nuestras cabezas.
Vamos al congrio, con caña.
Como? Cuando? Que?
Diferentes propuestas van desmenuzandose,al mismo tiempo que las copichuelas y los cafes calientan nuestras cabezas.
Vamos al congrio, con caña.
Como? Cuando? Que?
El congrio es un depredador,que en algúnos lugares es una captura tenida en poca consideración,pero es un pez que nos depara una pesca muy deportiva y combativa,no siendo escasos los tamaños por encima de los 8 o 10 kg,que nos aseguran combates dignos de ser vividos,combates que despues de varios minutos luchando con una bestia de estas,nos dejan los brazos como chicle,una pesca para realizar en compañía ya que nunca sabemos que sorpresa nos deparará la noche y tener a mano un bichero y un compañero que lo maneje,nunca está de más.Por otro lado,es un pez que en el plato no desmerece,aunque tampoco sea un pescado con fama para los fogones,pero en determinadas preparaciones como puede ser una caldereta,en salsa verde,al ajoarriero o en empanada,es realmente exquisito.Por todo ello,nos vamos a decidir a dedicarle algunas jornadas de pesca a este fiero contrincante.Se llena la mesa de preguntas y algun rostro estupefacto no da credito.
Los ojos brillan. Comenzamos a valorar esa opcion. Es una pesca nocturna, los horarios aptos para todos, poco sacrificada, aguas tranquilas, tecnica escasa, pero gratificante cuando uno de estos elementos muerde el cebo.
Solo uno de nosotros habia probado antes esta pesca. Los demas todos novatos.
El tiempo se echa encima y con pereza levantamos de la mesa no sin antes despedirnos deseando llevar a cabo una nueva experiencia. ...
Dos semanas después......05.00pm
La noche tranquila, sin viento, se muestra compañera apacible; la parte exterior del puerto configura un estupendo escenario para unas horas de caña y conversacion.
Establecidos ya en la puesta y con las cañas en posición, abrimos el termo, el agradable aroma del cafe invita a la conversación, no sin quitar ojo al luminoso de la caña, imprescindible para notar las posibles picada
s en noches preferiblemente oscuras para la caza de este pez...con parsimonia el compañero lia un cigarro mientras la sardina trabaja en el fondo de un mar calmado intentando atraer la deseada presa.
s en noches preferiblemente oscuras para la caza de este pez...con parsimonia el compañero lia un cigarro mientras la sardina trabaja en el fondo de un mar calmado intentando atraer la deseada presa.
Batallas pesqueras del pasado amenizan mas si cabe esta relajante salida,cuando un ligero movimiento hacia delante del puntero centra nuestra atención; vemos como se relaja la caña volviendo a su posicion natural, nuevamente el puntero se inclina hacia el mar, estos movimientos dan la impresión de ser acompasados con el agua, pero tienen una cadencia distinta, esa es la diferencia. Se levanta con decision, acomoda el pitillo en la boca, alza la caña, tantea el tensado del sedal con la yema del dedo, espera unos segundos eternos y pega un tiron hacia atrás, comenzando una batalla que para nada me esperaba; la vara vintage dobla y sacude la punta con furia, mientras ruge el carrete sacudido por las vueltas de manivela; cuatro minutos de lucha continua y las luces frontales nos iluminan al combatiente, un congrio que intenta escabullirse entre las rocas del dique rozando el hilo contra las mismas; me apresuro a bajar con la sacadera,pero tarde, un golpe de fortuna para este poderoso animal o el triunfo de su lucha tal vez, provocan la rotura de la linea madre.
Con la adrenalina disparada y la sensacion de que podemos estrenarnos, preparamos el bajo; plomo
corrido de 100grs, emerillon,hilo de 0,80 , 35kgs de aguante, anzuelo 7/0 revirado a la dcha y de cebo nuevamente mixto, sardina primero chipiron despues, licra para fijarlo y lance al agua.
corrido de 100grs, emerillon,hilo de 0,80 , 35kgs de aguante, anzuelo 7/0 revirado a la dcha y de cebo nuevamente mixto, sardina primero chipiron despues, licra para fijarlo y lance al agua.
Toca espera, vuelve la calma despues del subidon; algo ha cambiado ya en la noche y en nuestras vidas, esta pesca simple engancha; comienza a llover, una lluvia fina e indecisa trata de echarnos del lugar, como si el mismísimo Poseidon quisiera advertirnos que arrancar de sus dominios a uno de sus soldados, podria salirnos caro....un pequeño resbalon, por la roca mojada, nos mantiene alerta. Recordamos que incluso la noche mas tranquila, puede convertirse en una pesadilla, no nos acobardamos, pero mantenemos los sentidos afilados.
Otra vez esos característicos vaivenes de la puntera, minutos despues, marcan picada; comienza la lucha, esta vez la suerte cae de nuestro lado , la sacadera presta recoge al valiente de entre las rocas. No es un gigante, ni tan siquiera alcanza los seis kilos, pero una picada suya bastó para engancharme.
Llega el amanecer acompañado del cansancio, un rayo de luz se abre en la oscuridad , un ultimo cigarro, silencio, meditacion....
....volveremos, se abren nuevos horizontes....
martes, 12 de noviembre de 2013
Mal día para dejar de fumar.
Hola a todos.
Después de un tiempo sin noticias nuestras,aquí estamos de nuevo para contaros otra nueva jornada de pesca que si bien no fue pródiga en capturas (más bien lo contrario),si lo fue en situaciones que normalmente no se dan y cuando se acumulan en una sola jornada,no puedes menos que dar gracias por llegar a casa sin ningún incidente grave que lamentar,al final es una de esas jornadas que recordarás con una sonrisa y servirá para contar anécdotas a los hijos el día de mañana,ademas como estos pequeños sucesos ocurrieron en buena compañía,pues siempre son mas llevaderos.
Bueno,pues vamos a la narración de los hechos.Este fin de semana,otro mas y van no se cuantos,pues tuvimos distintos compromisos que no permitieron que nos reunieramos el grueso de la cuadrilla para echar unas vareadas,Jose se acercaba al Seixo Blanco a intentarlo y después de encontrarse con una mala mar que imposibilitaba la pesca,sacar un buen sargo y algún que otro alevin (que fueron devueltos),se tuvo que rendir a la evidencia y emprender el camino de regreso a casa.
Jesús y Munaím tambien lo intentaban con parecido resultado,pero al final se tuvieron que retirar a un puerto a intentar la pesca del congrio,modalidad que estamos retomando algunos despues de varios años y otros del grupo se estan iniciando,con buenos resultados,los cuales os comentaremos en otra entrada.
Vicente se trasladaba el sábado a su tierra natal en la Costa da Morte,para una reunión familiar,que tambíen le servia para planificar una jornada de pesca por la zona,con su tío,el cual arrastra dificultades físicas que le impiden citarse a menudo con el mar en busca de alguna captura,ya que solo no puede ir.A ultima hora se nos unía otro familiar con ansias de aprender las artes del vareo y del corcheo al sargo,modalidad que nunca había practicado y por la que siente gran interés.
Después de ver las predicciones metereológicas y de la mar,con viento del Oeste moderado y un mar con olas de 4 m. y mucho mar de fondo,nos decidimos por probar unos pedreros cerca de la localidad de Santa Mariña,antiguo pueblo corsario y actualmente dedicado integramente a la pesca,un pueblo muy curioso metido a calzador en una cuña formada entre dos montañas y con un acceso al mar relativamente comodo,a tiro de piedra por un lado de Camelle y por el otro lado,del Cementerio de los Ingleses,toda esta zona,de relativo buen acceso a los pedreros,destaca por su fama de tener unos fabulosos pesqueros.
Así pues el domingo todavía con la noche encima,emprendíamos la salida a Santa Mariña,con la lógica ilusión y esperanzas por pescar en un lugar nuevo para nosotros,pero con cierta prisa por llegar ya que la pleamar era a las 9.15 de la mañana y como mis acompañantes no se sentian seguros caminando por los pedreros de noche,decidimos ajustar en la medida de lo posible,la llegada al mar con el despunte de los primeros claros del día.Nos acompaño todo el viaje una niebla y una llovizna,que hacían presagiar una jornada incomoda de pesca,no sabiamos todavía hasta que punto.
Tan pronto como llegamos a Santa Mariña,ya se adivinaba que el mar estaba pegando duro,porque en este lugar,primero se oye rugir al mar y luego se lo encuentra uno de frente,pero estabamos seguros de encontrar una piedra que nos permitiera tantear la riqueza de este lugar.
Pues tan pronto aparcamos,salimos del coche y abrimos el maletero,creí que se me venía el mundo encima,ya que fue el momento en el que me di cuenta de que nos habíamos dejado el cebo en la nevera de casa y la única posibilidad de pescar,era hacer de nuevo el camino de regreso a por las gambas,con lo que perdimos una hora de pesca y nos presentamos de nuevo en el mar con el repunte de la marea y pillados de tiempo.El cabreo que tenía conmigo mismo era monumental,pero no había tiempo para mas lamentaciones y nos dirigimos a la zona elegida.Tan pronto llegamos ya nos dimos cuenta de que las condiciones del mar eran peor de lo que nos imaginabamos,con unos golpones tremendos rompiendo en paralelo a la costa,la situación se presentaba muy compleja para pescar encima de la piedra de la linea de costa,si bien para pescar al largo el aspecto era francamente bueno
.Rapidamente montamos las cañas,creo que excesivamente rápido,ya que cuando voy a hacer el primer lance,veo que un cuerpo extraño se desliza por el sedal y aterriza en la boya,sin poder dar crédito a mis ojos,veo que es la primera anilla que partio a ras de la puntera y descansaba encima de la boya.Me sente,en las piedras,porque sabía que no tenía remedio,ya que no había traido repuestos conmigo y es uno de estos días en los que dudas entre largarte a tomarte un cafe,un vino y una tapa de callos o capear el temporal como mejor se pueda,asi que decidí sacar las anillas flotantes de la puntera y pescar sin puntera,o lo que es lo mismo, "a las bravas".
Ya desde el primer lance vi que la caña perdía por completo la sensibilidad,los lances se quedaban mas cortos pero aun asi lo segui intentando y ya mediada la bajada,dimos por fin con los sargos,en una puesta espectacular con una laja inmensa que se adentraba en el mar en una pendiente de vertigo,por la que subian las olas,sin peligro para nosotros pero si con avisos continuados.Los dos primeros salieron uno detras de otro,la dificultad para detectar las picadas era tremendo,ya que sumado al mareton que había,que hacía perder de vista constantemente la boya,se sumaba la falta de sensibilidad de la caña.Perdimos otros tres,uno de gran porte,de la misma manera,cuando los estabamos echando a tierra,un golpon de mar brutal se los llevo literalmente por el aire hasta que los perdimos de vista.
Y como habían llegado se fueron sin darnos mas opciones a capturar alguno mas,cuando mi otro familiar que ya hacía bastante rato se había cambiado de puesta a la ensenada,cansado de luchar contra un mar embravecido y falto de costumbre de lidiar en estas condiciones,nos llama al movil y nos dice que apañó algo de camaron con un retel y que lleva cuatro lubinas y que acaba de perder una bastante buena.Imaginaros la reación,salimos como cohetes en busca del lugar donde se estaba dando el festín y cuando llegamos y a los pies de mi familiar veo una charca con 7 bogas que el buen hombre no sabía distinguir de las lubinas, me dieron ganas de estrangularlo por la carrera de obstaculos que nos dimos para llegar al final.Finalmente rompimos a reir,le cayo un vacile que va a durar bastante tiempo y ahora creo que fue el mejor final para una jornada esperpéntica,surrealista o como queramos llamarle.
Despues de esta mañana tan especial,nos reunimos casi 30 personas a degustar un cocido contundente y a falta de peces que compartir,deleitamos a nuestra concurrencia con estas circunstancias que a mas de uno le arranco una sonrisa y a algun otro pescador de lubinas,le sonrojo.
En fin,como reza el espíritu de nuestro blog,es un espacio para compartir nuestras experiencias y no para presumir de nuestras capturas y esta entrada creo que es un buen ejemplo.
Saludos a todos.
Equipo Sargo Bravo.
Después de un tiempo sin noticias nuestras,aquí estamos de nuevo para contaros otra nueva jornada de pesca que si bien no fue pródiga en capturas (más bien lo contrario),si lo fue en situaciones que normalmente no se dan y cuando se acumulan en una sola jornada,no puedes menos que dar gracias por llegar a casa sin ningún incidente grave que lamentar,al final es una de esas jornadas que recordarás con una sonrisa y servirá para contar anécdotas a los hijos el día de mañana,ademas como estos pequeños sucesos ocurrieron en buena compañía,pues siempre son mas llevaderos.
Bueno,pues vamos a la narración de los hechos.Este fin de semana,otro mas y van no se cuantos,pues tuvimos distintos compromisos que no permitieron que nos reunieramos el grueso de la cuadrilla para echar unas vareadas,Jose se acercaba al Seixo Blanco a intentarlo y después de encontrarse con una mala mar que imposibilitaba la pesca,sacar un buen sargo y algún que otro alevin (que fueron devueltos),se tuvo que rendir a la evidencia y emprender el camino de regreso a casa.
Jesús y Munaím tambien lo intentaban con parecido resultado,pero al final se tuvieron que retirar a un puerto a intentar la pesca del congrio,modalidad que estamos retomando algunos despues de varios años y otros del grupo se estan iniciando,con buenos resultados,los cuales os comentaremos en otra entrada.
Vicente se trasladaba el sábado a su tierra natal en la Costa da Morte,para una reunión familiar,que tambíen le servia para planificar una jornada de pesca por la zona,con su tío,el cual arrastra dificultades físicas que le impiden citarse a menudo con el mar en busca de alguna captura,ya que solo no puede ir.A ultima hora se nos unía otro familiar con ansias de aprender las artes del vareo y del corcheo al sargo,modalidad que nunca había practicado y por la que siente gran interés.
Después de ver las predicciones metereológicas y de la mar,con viento del Oeste moderado y un mar con olas de 4 m. y mucho mar de fondo,nos decidimos por probar unos pedreros cerca de la localidad de Santa Mariña,antiguo pueblo corsario y actualmente dedicado integramente a la pesca,un pueblo muy curioso metido a calzador en una cuña formada entre dos montañas y con un acceso al mar relativamente comodo,a tiro de piedra por un lado de Camelle y por el otro lado,del Cementerio de los Ingleses,toda esta zona,de relativo buen acceso a los pedreros,destaca por su fama de tener unos fabulosos pesqueros.
Imagen de Santa Mariña,con el puerto y las playas de bolos
Punta elegida para la jornada de pesca
Vertiente en la que estuvimos pescando.
Así pues el domingo todavía con la noche encima,emprendíamos la salida a Santa Mariña,con la lógica ilusión y esperanzas por pescar en un lugar nuevo para nosotros,pero con cierta prisa por llegar ya que la pleamar era a las 9.15 de la mañana y como mis acompañantes no se sentian seguros caminando por los pedreros de noche,decidimos ajustar en la medida de lo posible,la llegada al mar con el despunte de los primeros claros del día.Nos acompaño todo el viaje una niebla y una llovizna,que hacían presagiar una jornada incomoda de pesca,no sabiamos todavía hasta que punto.
Tan pronto como llegamos a Santa Mariña,ya se adivinaba que el mar estaba pegando duro,porque en este lugar,primero se oye rugir al mar y luego se lo encuentra uno de frente,pero estabamos seguros de encontrar una piedra que nos permitiera tantear la riqueza de este lugar.
Pues tan pronto aparcamos,salimos del coche y abrimos el maletero,creí que se me venía el mundo encima,ya que fue el momento en el que me di cuenta de que nos habíamos dejado el cebo en la nevera de casa y la única posibilidad de pescar,era hacer de nuevo el camino de regreso a por las gambas,con lo que perdimos una hora de pesca y nos presentamos de nuevo en el mar con el repunte de la marea y pillados de tiempo.El cabreo que tenía conmigo mismo era monumental,pero no había tiempo para mas lamentaciones y nos dirigimos a la zona elegida.Tan pronto llegamos ya nos dimos cuenta de que las condiciones del mar eran peor de lo que nos imaginabamos,con unos golpones tremendos rompiendo en paralelo a la costa,la situación se presentaba muy compleja para pescar encima de la piedra de la linea de costa,si bien para pescar al largo el aspecto era francamente bueno
Aspecto del pedrero elegido
En esta zona era donde entraron los sargos
Hermosa estampa caracteristica de A Costa da Morte
.Rapidamente montamos las cañas,creo que excesivamente rápido,ya que cuando voy a hacer el primer lance,veo que un cuerpo extraño se desliza por el sedal y aterriza en la boya,sin poder dar crédito a mis ojos,veo que es la primera anilla que partio a ras de la puntera y descansaba encima de la boya.Me sente,en las piedras,porque sabía que no tenía remedio,ya que no había traido repuestos conmigo y es uno de estos días en los que dudas entre largarte a tomarte un cafe,un vino y una tapa de callos o capear el temporal como mejor se pueda,asi que decidí sacar las anillas flotantes de la puntera y pescar sin puntera,o lo que es lo mismo, "a las bravas".
Costa da Morte
Ya desde el primer lance vi que la caña perdía por completo la sensibilidad,los lances se quedaban mas cortos pero aun asi lo segui intentando y ya mediada la bajada,dimos por fin con los sargos,en una puesta espectacular con una laja inmensa que se adentraba en el mar en una pendiente de vertigo,por la que subian las olas,sin peligro para nosotros pero si con avisos continuados.Los dos primeros salieron uno detras de otro,la dificultad para detectar las picadas era tremendo,ya que sumado al mareton que había,que hacía perder de vista constantemente la boya,se sumaba la falta de sensibilidad de la caña.Perdimos otros tres,uno de gran porte,de la misma manera,cuando los estabamos echando a tierra,un golpon de mar brutal se los llevo literalmente por el aire hasta que los perdimos de vista.
Y como habían llegado se fueron sin darnos mas opciones a capturar alguno mas,cuando mi otro familiar que ya hacía bastante rato se había cambiado de puesta a la ensenada,cansado de luchar contra un mar embravecido y falto de costumbre de lidiar en estas condiciones,nos llama al movil y nos dice que apañó algo de camaron con un retel y que lleva cuatro lubinas y que acaba de perder una bastante buena.Imaginaros la reación,salimos como cohetes en busca del lugar donde se estaba dando el festín y cuando llegamos y a los pies de mi familiar veo una charca con 7 bogas que el buen hombre no sabía distinguir de las lubinas, me dieron ganas de estrangularlo por la carrera de obstaculos que nos dimos para llegar al final.Finalmente rompimos a reir,le cayo un vacile que va a durar bastante tiempo y ahora creo que fue el mejor final para una jornada esperpéntica,surrealista o como queramos llamarle.
Famosa puesta por proporcionar una especie recien descubierta,la "lubina-boga",je,je.
Capturas escasas,pero nos saben a gloria despues de los acontecimientos.
Despues de esta mañana tan especial,nos reunimos casi 30 personas a degustar un cocido contundente y a falta de peces que compartir,deleitamos a nuestra concurrencia con estas circunstancias que a mas de uno le arranco una sonrisa y a algun otro pescador de lubinas,le sonrojo.
En fin,como reza el espíritu de nuestro blog,es un espacio para compartir nuestras experiencias y no para presumir de nuestras capturas y esta entrada creo que es un buen ejemplo.
Saludos a todos.
Equipo Sargo Bravo.
lunes, 21 de octubre de 2013
Sabado sarguero
Buenas compañeros, este sabado pasado, con unas condiciones meteorologicas complicadas debido al fuerte viento de SO que reinaba, acompañado de lluvias ocasionales y un golpe de mar algo pasado segun en que zona y demasiado parado en otras, el compañero Jesus y yo nos disponiamos a varear la zona de Sorrizo, teniamos algunas zonas marcadas pero necesitabamos de mareas grandes para poder disfrutarlas, y como esta ultima condicion se cumplia el sabado, alli que nos ibamos.
A ultima hora, un imprevisto impidio que Jesus pudiera acudir a la cita, por lo que una vez mas decidi enfrentarme en solitario a Sorrizo.
Al llegar, solo una zona de muy complicado acceso presentaba un aspecto mas que presentable para que decidiera montar el aparejo.
A ultima hora, un imprevisto impidio que Jesus pudiera acudir a la cita, por lo que una vez mas decidi enfrentarme en solitario a Sorrizo.
Al llegar, solo una zona de muy complicado acceso presentaba un aspecto mas que presentable para que decidiera montar el aparejo.
Zona elegida
Parte trasera de la puesta
De camino a la puesta, aunque habia gran cantidad de pozas con cangrejos, estas eran demasiado profundas y solo pude hacerme con un cangrejo, el cual parti en dos y empece a pescar con una de las mitades. La picada fue inmediata y un hermoso sargo subio a mi lado. La ilusion me invadio de inmediato, ya que aun quedaban 3 horas de subida y un sargo al primer lance siempre es alentador. De inmediato encarne la otra mitad de cangrejo y al igual que antes, casi recien situada la boya en el sitio correcto.....zas!!!!! pero este fue mas astuto que el primero y consiguio zafarse. Al no tener mas cangrejos comence a encarnar gambon e inmediatamente las picadas desaparecieron, no le hacian ni caso.
Tras un rato intentando capturar algun cangrejo y no teniendo exito en tan complicada aventura decidi moverme a la siguiente puesta que teniamos en mente.
La decepcion fue inmediata, ya que al estar mas al abrigo, esta segunda puesta tenia menos movimiento que una piscina al aire libre en el centro de Moscu el mes de enero.
Tras unos instantes pensando que hacer, al final opte por asomarme a la zona de Suevos, ya que aun contaba con algo de tiempo hasta el repunte.
Al llegar a Suevos la alegria fue inmediata, ya que el mar se encontraba en perfecto estado. Dadas las condiciones atmosfericas la eleccion de la puesta ya la llevaba en mente desde Sorrizo, asi que no tarde demasiado en lanzar de nuevo el corcho al agua.
Suevos
Desde el primer lance las picadas fueron continuas, pero una vez mas, dada la complejidad de la puesta, fue bastante dificil poner todos los sargos en tierra, quedando un gran numero de ellos a medio camino, consiguiendo llevar a casa los que os muestro....
Indicaros que el amigo Vicente, amante de las escapadas express, el jueves en una hora se hizo con estos tres ejemplares tambien en la zona de Suevos.
Saludos y buena pesca!!!
EQUIPO SARGO BRAVO
domingo, 13 de octubre de 2013
Vareando en la Costa da Morte
Hola Compañeros.
Hoy tocaba salida de pesca y después de un tiempo un tanto perezosos,nos decidiamos a cojer el coche,hacer unos cuantos kilometros y acercarnos A Costa da Morte.
Después de barajar varios entornos,nos decidimos probar en un lugar bellísimo,Punta Nariga,a medio camino del colosal Monte S.Adrián y el incomparable marco del Roncudo,famoso por sus percebes (con bien merecida fama como de los mejores del mundo),como paraíso para los pescadores deportivos.
Saliamos con noche para aprovechar todo lo posible la mañana,teniendo en cuenta que desconocíamos la zona y sus pesqueros,exceptuando alguna vaga información que nos habían proporcionado.
Después de llegar a Malpica,las luces del alba comenzaban a clarear en el horizonte a nuestras espaldas,pero ya se adivinaban los contornos de S.Adrián y la playa de Barizo y la típica ansia se iba apoderando de los que ibamos dentro del coche.
Ya falta poco para llegar y tenemos a Las Sisargas como telon de fondo.
Una serie de buenas puestas en la zona
Buenos sitios,bajadas de riesgo
La bajada a Punta Nariga culmina en el faro,el cual en medio de las ultimas sombras de la noche ofrecía un aspecto que nos hizo lanzar los primeros comentarios de respeto al lugar,este faro,que se cuenta entre uno de los de mas reciente construccion de nuestras costas,no tiene el misticismo de otros como Fisterra,Vilano,La Candelaria o Bares,pero como guardián a uno de los pasos de las Islas Sisargas y avisador de una costa que no concede segundas oportunidades,se ganó de inmediato todos nuestros piropos.
Costa de Nariga con S.Adrian al fondo y las Sisargas
Desde lo alto de Nariga y hacia el Oeste,podemos apreciar los colosos acantlados y macizo del Roncudo,paraíso de la pesca
El mar ofrece un estado de manual,pero creemos que estas puestas necesitan mas batiente para dar mejores resultados.
Una de las puestas
Ya solo nos quedaba la bajada despues de reconocer la zona desde lo alto,buscando los posibles pedreros donde tentar al sargo y ver que condiociones presentaba el mar,ya sabidos que en el dia de hoy era otra jornada de mares calmados con olas de poco mas de 1 metro,pero esta costa siempre hay que respetarla y vale la pena tardar 15 minutos oteando como se comportan las rompientes que luego nos pueden ahorrar algun que otro disgusto o mojadura.La bajada no tiene la dificultad de otros lugares,sin embargo el rocío caído toda la noche y el ser la primera vez que visitabamos este lugar,nos obligaba a tomar todas las precauciones.Las rocas estaban como barnizadas por el mencionado rocío y el agarre era bastante peligroso,ya que ni las suelas de Vibram conseguian que bajasemos con la seguridad y el agarre necesario.
El faro desde el pedrero
Momento de la picada de un sargo.
Jesús sacando uno que fue indultado
Pero finalmente accedimos a la puesta que habíamos elegido y de inmediato nos pusimos a pescar.
Los aparejos utilizados y debido a las fuertes corrientes fueron los ya conocidos como "a la portuguesa",es decir,con una oliva en el bajo,haciendo tope con el anzuelo,para que el cebo puediera rastrear bien los fondos sin ser levantado o se desplazara caceando por las fuertes corrientes,lo cual siempre resta efectividad al engaño.Los primeros lances se saldaron con sendos sargos,ejemplares de unos 800 gr,que siempre ofrecen una dura resistencia a ser levantados,con lo que se presentaba la jornada de lo mas positiva,pero no tardaron en hacer acto de presencia las indeseadas bogas,llegando a sacar cerca de 2 docenas,con el consiguiente cabreo,cambio de puesta,variaciones en el calado del aparejo,hasta que de nuevo conseguiamos dar con otro sargo.
En estas que estamos pescando y Jesus tenía "ferrada" la enèsima boga,que hacen acto de presencia los arroaces justo al lado de su boya y de golpe la boga deja de tirar y Jesus saca el aparejo cortado a la altura del anzuelo,con lo que nos cabe suponer que un arroaz se llevo una boga con piercing.
Y así entre picada y picada,transcurrió otra jornada mañanera de pesca a los sargos,donde el estar en un entorno como este siempre te carga las pilas independientemente del nº de peces que se consiguen sacar y marchándonos con las ganas de volver a tentar estos pedreros con mas mar,para tentar sargos de mas porte ya que los de hoy no fueron los mas grandes de la temporada pero estamos seguros que con el invierno mas metido y mas rompiente en las olas,los sargos grandes tienen que hacer acto de presencia.
Ya solo por estar en este entorno,se siente uno feliz.
Fin de la jornada
Y regreso a casa
Saludos equipo Sargo Bravo
jueves, 3 de octubre de 2013
Grandes retos pero imposibles.
Hola compañeros.
Hace unos pocos días subiamos una entrada planteandonos un reto que finalmente no vamos a poder ver cumplido,porque cuando la naturaleza te sugiere que ni lo intentes,lo mas inteligente es hacerle caso,pero no nos vamos con tristeza ni pesar porque no podamos pescar en un sitio mítico,si no que nos vamos con una sensación muy especial por haber estado en un sitio digamos que "distinto" y conocer un rincón de nuestra Galicia que desde hoy recomendaremos a todos aquellos amantes de la naturaleza salvaje y distinta,pero de todas formas nos gustaría poneros en antecedentes y comentaros como surge esta historia.
Hace unas semanas,pateando costa,hablando con las gentes de la ribera en busca de sitios especiales,tuvimos la inmensa suerte de toparnos con J (como buen paisano de la tierra,no quiere figurar porque no se siente protagonista de nada).J es un ex-percebeiro que ya paso de los 70 pero que todavía interrumpe lo que tenga que hacer y se olvida del tiempo,cuando se trata de hablar del mar.J es de aquella casta de hombres de mar,que lo único que tenían en la vida era la necesidad de tirar de una familia de 5 hermanos,donde el era el mayor y cabeza de familia ya que su padre "foise co mar" y el otro patrimonio que tenía era el valor necesario para arrebatarle sus tesoros al Rey Atlántico.Le brillan los ojos cuando nos narra que con 16 años,unos calzoncillos y una cuerda que llevaba agarrada por un cabo entre los dientes,mientras su compañero esperaba en las piedras,se hacía a nado la travesia desde la costa a los islotes donde estaban los mejores percebes,eso si,cuando el mar lo permitía,Es de esa casta de hombres con suficientes historias de sustos y disgustos,de pérdidas humanas,de tragedias vividas,pero lleno de un agradecimiento al océano que tanto le quito,porque tambíen fue quien le dio todo lo que tiene, que nos empequeñecen a los que les escuchamos y hasta sentimos cierta verguenza en confesar que somos unos aficionados a la pesca,que la practicamos en los ratos libres,pero que por el contrario nos muestran todo el respeto porque compartimos algo con el que es nuestro amor al mar.Y después de una larga conversación de historias de mar,de hombres,valientes y no tan valientes,pero los disculpa porque "o mar é moi duro",nos comienza a hablar de un sitio,de una manera tan reverente y con tanto respeto,que se nos pone los pelos de punta,un lugar con un largo historial de pescadores ofrecidos en sacrificio a cambio de la riqueza que posee en forma de pesca o marisco y por primera vez oimos las palabras mágicas.MONTEFARO-PUNTA CAMPELO.
Este monte con unas caidas casi en vertical en algun lugar cercanas a los 400 m. fue en su momento una antigua batería de defensa,emplazada en lo mas alto del monte,apuntando a Cabo Prior y Valdoviño,sirviendo de posición defensiva de la costa Norte de Ferrol,con unas instalaciones militares constituidas por media docena de edificaciones asi como un sistema de túneles que aun hoy se encuentran operativos (yo no me atreví a entrar,pero presentan buen estado de conservación).A la pregunta de si se puede bajar al pedrero,J nos dice que habia un acceso que bajaba hasta el borde del mar que se llamaba A Marina,que permitía una bajada relativamente cómoda y permitía subir en aquellos tiempos con las sacas de percebes y pescados.Cuando le preguntamos si es zona de pesca,se nos queda mirando y despues de un largo silencio,nos dice que nunca vio un sitio que diera tanto pescado y tan grande,y nos empieza a enumerar las especies que el vio sacar de alli con una vara entre las manos,con un molinete (en aquellos años solo algun privilegiado pescaba con carrete) y que había jornadas de tener que hacer hasta tres viajes porque el peso del pescado no permitía subirlo de una sola vez.
Ante estos antecedentes,os podeis imaginar que como a cualquier pescador,se nos puso un nudo en la garganta y ya nos podía el deseo de subir a echar un vistazo,pero la conversación terminó con una especie de premonición que tampoco nos dejo tranquilos ya que J concluyo diciendo que hace muchos años que no subia a las baterías de Campelo (que es como se conoce el sitio) y que no sabe en que condiciones estará todo aquello,que desde que le abandonaron las fuerzas para ir a por percebes,no quiso volver a subir.
En fin,despues de todos estos datos,emprendimos el viaje al lugar,tomamos la carretera que va de Ferrol a Valdoviño y a la altura de Meirás,nos desviamos a la izquierda a la altura de la Cooperativa.En primer lugar fuimos a hacer una visita a la playa de Campelo,una de las playas menos conocidas de la zona,pero visitada por unos pocos conocedores de las bondades en cuanto a capturas de buenos robalos y doradas.
Hace unos pocos días subiamos una entrada planteandonos un reto que finalmente no vamos a poder ver cumplido,porque cuando la naturaleza te sugiere que ni lo intentes,lo mas inteligente es hacerle caso,pero no nos vamos con tristeza ni pesar porque no podamos pescar en un sitio mítico,si no que nos vamos con una sensación muy especial por haber estado en un sitio digamos que "distinto" y conocer un rincón de nuestra Galicia que desde hoy recomendaremos a todos aquellos amantes de la naturaleza salvaje y distinta,pero de todas formas nos gustaría poneros en antecedentes y comentaros como surge esta historia.
Hace unas semanas,pateando costa,hablando con las gentes de la ribera en busca de sitios especiales,tuvimos la inmensa suerte de toparnos con J (como buen paisano de la tierra,no quiere figurar porque no se siente protagonista de nada).J es un ex-percebeiro que ya paso de los 70 pero que todavía interrumpe lo que tenga que hacer y se olvida del tiempo,cuando se trata de hablar del mar.J es de aquella casta de hombres de mar,que lo único que tenían en la vida era la necesidad de tirar de una familia de 5 hermanos,donde el era el mayor y cabeza de familia ya que su padre "foise co mar" y el otro patrimonio que tenía era el valor necesario para arrebatarle sus tesoros al Rey Atlántico.Le brillan los ojos cuando nos narra que con 16 años,unos calzoncillos y una cuerda que llevaba agarrada por un cabo entre los dientes,mientras su compañero esperaba en las piedras,se hacía a nado la travesia desde la costa a los islotes donde estaban los mejores percebes,eso si,cuando el mar lo permitía,Es de esa casta de hombres con suficientes historias de sustos y disgustos,de pérdidas humanas,de tragedias vividas,pero lleno de un agradecimiento al océano que tanto le quito,porque tambíen fue quien le dio todo lo que tiene, que nos empequeñecen a los que les escuchamos y hasta sentimos cierta verguenza en confesar que somos unos aficionados a la pesca,que la practicamos en los ratos libres,pero que por el contrario nos muestran todo el respeto porque compartimos algo con el que es nuestro amor al mar.Y después de una larga conversación de historias de mar,de hombres,valientes y no tan valientes,pero los disculpa porque "o mar é moi duro",nos comienza a hablar de un sitio,de una manera tan reverente y con tanto respeto,que se nos pone los pelos de punta,un lugar con un largo historial de pescadores ofrecidos en sacrificio a cambio de la riqueza que posee en forma de pesca o marisco y por primera vez oimos las palabras mágicas.MONTEFARO-PUNTA CAMPELO.
Este monte con unas caidas casi en vertical en algun lugar cercanas a los 400 m. fue en su momento una antigua batería de defensa,emplazada en lo mas alto del monte,apuntando a Cabo Prior y Valdoviño,sirviendo de posición defensiva de la costa Norte de Ferrol,con unas instalaciones militares constituidas por media docena de edificaciones asi como un sistema de túneles que aun hoy se encuentran operativos (yo no me atreví a entrar,pero presentan buen estado de conservación).A la pregunta de si se puede bajar al pedrero,J nos dice que habia un acceso que bajaba hasta el borde del mar que se llamaba A Marina,que permitía una bajada relativamente cómoda y permitía subir en aquellos tiempos con las sacas de percebes y pescados.Cuando le preguntamos si es zona de pesca,se nos queda mirando y despues de un largo silencio,nos dice que nunca vio un sitio que diera tanto pescado y tan grande,y nos empieza a enumerar las especies que el vio sacar de alli con una vara entre las manos,con un molinete (en aquellos años solo algun privilegiado pescaba con carrete) y que había jornadas de tener que hacer hasta tres viajes porque el peso del pescado no permitía subirlo de una sola vez.
Ante estos antecedentes,os podeis imaginar que como a cualquier pescador,se nos puso un nudo en la garganta y ya nos podía el deseo de subir a echar un vistazo,pero la conversación terminó con una especie de premonición que tampoco nos dejo tranquilos ya que J concluyo diciendo que hace muchos años que no subia a las baterías de Campelo (que es como se conoce el sitio) y que no sabe en que condiciones estará todo aquello,que desde que le abandonaron las fuerzas para ir a por percebes,no quiso volver a subir.
En fin,despues de todos estos datos,emprendimos el viaje al lugar,tomamos la carretera que va de Ferrol a Valdoviño y a la altura de Meirás,nos desviamos a la izquierda a la altura de la Cooperativa.En primer lugar fuimos a hacer una visita a la playa de Campelo,una de las playas menos conocidas de la zona,pero visitada por unos pocos conocedores de las bondades en cuanto a capturas de buenos robalos y doradas.
Margen derecho de la playa,llama la atencion como forma una balsa natural con un importante escalon seguramente querenciosa para tentar con la caña
El margen izquierdo de la playa culmina con una formación de bolos que seguramente tambien sea un sitio caliente para tentar alguna buena pieza.
Una vez recreados con las vistas de la playa,hicimos una valoración de Montefaro,que comienza en el margen derecho de la playa y ante la imponencia del monte ya nos ibamos imaginando lo que nos estaba esperando,asi que sin mas perdidas de tiempo,volvimos al pueblo de Campelo y una vez atravesado,de pronto se terminó el asfalto y nos vimos metidos en una especie de pista forestal,en bastante mal estado,pero transitable,eso si siempre con precaución y sin poder subir de primera la marcha del coche,pero lo mejor es que la subida son cerca de 5 km,así que os podeis imaginar la situación.
Aspecto de los 5 km. de subida a Montefaro.
Y después de esta interminable travesía,accedemos por fin a las antiguas instalaciones militares,con dos pilares que nos dan la bienvenida con inscripciones de advertencia que aun se pueden leer impresas en las columnas.
En la columna de la derecha aun se pueden leer las antiguas inscripciones de advertencia.
Poco a poco el camino nos introduce en el antiguo asentamiento militar y el primer pensamiento que nos viene a la cabeza es la grandeza de la naturaleza y el poder que tiene ya que consigue devorar hasta aquellos elemento construidos por el hombre pensados precisamente para destruir.El silencio en el lugar es bastante peculiar y la sensación de estar en un sitio extraño nos acompaña en todo momento.
Imagenes de las antiguas instalaciones militares practicamente destruidas por la maleza
Dejamos atrás las antiguas construcciones y seguimos subiendo ya que aun nos quedan como 500 m. hasta las baterías y el final del trayecto.El camino por momentos se estrecha y se hace practicamente intransitable,asi que decidimos aparcar y hacer los ultimos metros a pie.Lo siguiente que vemos son las entradas a los antiguos tuneles y a pesar de presentar un estado de conservación bastante bueno,decidimos no entrar ya que no tenemos linternas a mano y no sabemos que sorpresa nos podemos encontrar,je,je.
Entrada a los tuneles
Y por fin llegamos a las baterias que estan en la cima del monte y podemos descansar la vista en unas hermosas vistas.
Imagen de las baterias y al fondo podeis apreciar la altura sobre el mar.
En cuanto llegamos a este punto ya nos dimos cuenta que lo que nos proponiamos era un imposible,ya que la bajada a los pedreros presentaba una caída de vertigo y ademas el monte estaba cerrado de maleza,lo cual nos impedía llegar a una zona de rocas que en las fotografias se nos presentaban como la via de bajada y literalmente teníamos el paso cerrado.Asi que nos pusimos a buscar el camino da Marina que nos había indicado J y tras dar algunas vueltas conseguimos encontrarlo y las la inicial alegria,se nos fue el gozo al pozo porque terminaba de esta manera.
Fin de trayecto.
Así que despues de este periplo nos tuvimos que conformar con sacarle una foto al pedrero que pensabamos pescar y en este caso el resultado esta claro,la naturaleza nos gana por goleada.Eso si,a pesar de no poder pescar,os recomendamos a todos los que os guste sentir la naturaleza mas salvaje,en un entorno realmente distinto y especial,el acercaros a visitar este lugar que no os defraudará.
Punta Campelo y la antigua via de acceso "da Marina".Tan cerca y tan lejos.
Saludos
Equipo Sargo Bravo
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