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jueves, 3 de octubre de 2013

Grandes retos pero imposibles.

Hola compañeros.

Hace unos pocos días subiamos una entrada planteandonos un reto que finalmente no vamos a poder ver cumplido,porque cuando la naturaleza te sugiere que ni lo intentes,lo mas inteligente es hacerle caso,pero no nos vamos con tristeza ni pesar porque no podamos pescar en un sitio mítico,si no que nos vamos con una sensación muy especial por haber estado en un sitio digamos que "distinto" y conocer un rincón de nuestra Galicia que desde hoy recomendaremos a todos aquellos amantes de la naturaleza salvaje y distinta,pero de todas formas nos gustaría poneros en antecedentes y comentaros como surge esta historia.

Hace unas semanas,pateando costa,hablando con las gentes de la ribera en busca de sitios especiales,tuvimos la inmensa suerte de toparnos con J (como buen paisano de la tierra,no quiere figurar porque no se siente protagonista de nada).J es un ex-percebeiro que ya paso de los 70 pero que todavía interrumpe lo que tenga que hacer y se olvida del tiempo,cuando se trata de hablar del mar.J es de aquella casta de hombres de mar,que lo único que tenían en la vida era la necesidad de tirar de una familia de 5 hermanos,donde el era el mayor y cabeza de familia ya que su padre "foise co mar" y el otro patrimonio que tenía era el valor necesario para arrebatarle sus tesoros al Rey Atlántico.Le brillan los ojos cuando nos narra que con 16 años,unos calzoncillos y una cuerda que llevaba agarrada por un cabo entre los dientes,mientras su compañero esperaba en las piedras,se hacía a nado la travesia desde la costa a los islotes donde estaban los mejores percebes,eso si,cuando el mar lo permitía,Es de esa casta de hombres con suficientes historias de sustos y disgustos,de pérdidas humanas,de tragedias vividas,pero lleno de un agradecimiento al océano que tanto le quito,porque tambíen fue quien le dio todo lo que tiene, que nos empequeñecen a los que les escuchamos y hasta sentimos cierta verguenza en confesar que somos unos aficionados a la pesca,que la practicamos en los ratos libres,pero que por el contrario nos muestran todo el respeto porque compartimos algo con el que es nuestro amor al mar.Y después de una larga conversación de historias de mar,de hombres,valientes y no tan valientes,pero los disculpa porque "o mar é moi duro",nos comienza a hablar de un sitio,de una manera tan reverente y con tanto respeto,que se nos pone los pelos de punta,un lugar con un largo historial de pescadores ofrecidos en sacrificio a cambio de la riqueza que posee en forma de pesca o marisco y por primera vez oimos las palabras mágicas.MONTEFARO-PUNTA CAMPELO.
Este monte con unas caidas casi en vertical en algun lugar cercanas a los 400 m. fue en su momento una antigua batería de defensa,emplazada en lo mas alto del monte,apuntando a Cabo Prior y Valdoviño,sirviendo de posición defensiva de la costa Norte de Ferrol,con unas instalaciones militares constituidas por media docena de edificaciones asi como un sistema de túneles que aun hoy se encuentran operativos (yo no me atreví a entrar,pero presentan buen estado de conservación).A la pregunta de si se puede bajar al pedrero,J nos dice que habia un acceso que bajaba hasta el borde del mar que se llamaba A Marina,que permitía una bajada relativamente cómoda y permitía subir en aquellos tiempos con las sacas de percebes y pescados.Cuando le preguntamos si es zona de pesca,se nos queda mirando y despues de un largo silencio,nos dice que nunca vio un sitio que diera tanto pescado y tan grande,y nos empieza a enumerar las especies que el vio sacar de alli con una vara entre las manos,con un molinete (en aquellos años solo algun privilegiado pescaba con carrete) y que había jornadas de tener que hacer hasta tres viajes porque el peso del pescado no permitía subirlo de una sola vez.
Ante estos antecedentes,os podeis imaginar que como a cualquier pescador,se nos puso un nudo en la garganta y ya nos podía el deseo de subir a echar un vistazo,pero la conversación terminó con una especie de premonición que tampoco nos dejo tranquilos ya que J concluyo diciendo que hace muchos años que no subia a las baterías de Campelo (que es como se conoce el sitio) y que no sabe en que condiciones estará todo aquello,que desde que le abandonaron las fuerzas para ir a por percebes,no quiso volver a subir.

En fin,despues de todos estos datos,emprendimos el viaje al lugar,tomamos la carretera que va de Ferrol a Valdoviño y a la altura de Meirás,nos desviamos a la izquierda a la altura de la Cooperativa.En primer lugar fuimos a hacer una visita a la playa de Campelo,una de las playas menos conocidas de la zona,pero visitada por unos pocos conocedores de las bondades en cuanto a capturas de buenos robalos y doradas.


Margen derecho de la playa,llama la atencion como forma una balsa natural con un importante escalon seguramente querenciosa para tentar con la caña


El margen izquierdo de la playa culmina con una formación de bolos que seguramente tambien sea un sitio caliente para tentar alguna buena pieza.

Una vez recreados con las vistas de la playa,hicimos una valoración de Montefaro,que comienza en el margen derecho de la playa y ante la imponencia del monte ya nos ibamos imaginando lo que nos estaba esperando,asi que sin mas perdidas de tiempo,volvimos al pueblo de Campelo y una vez atravesado,de pronto se terminó el asfalto y nos vimos metidos en una especie de pista forestal,en bastante mal estado,pero transitable,eso si siempre con precaución y sin poder subir de primera la marcha del coche,pero lo mejor es que la subida son cerca de 5 km,así que os podeis imaginar la situación.


Aspecto de los 5 km. de subida a Montefaro.

Y después de esta interminable travesía,accedemos por fin a las antiguas instalaciones militares,con dos pilares que nos dan la bienvenida con inscripciones de advertencia que aun se pueden leer impresas en las columnas.


En la columna de la derecha aun se pueden leer las antiguas inscripciones de advertencia.

Poco a poco el camino nos introduce en el antiguo asentamiento militar y el primer pensamiento que nos viene a la cabeza es la grandeza de la naturaleza y el poder que tiene ya que consigue devorar hasta aquellos elemento construidos por el hombre pensados precisamente para destruir.El silencio en el lugar es bastante peculiar y la sensación de estar en un sitio extraño nos acompaña en todo momento.



Imagenes de las antiguas instalaciones militares practicamente destruidas por la maleza

Dejamos atrás las antiguas construcciones y seguimos subiendo ya que aun nos quedan como 500 m. hasta las baterías y el final del trayecto.El camino por momentos se estrecha y se hace practicamente intransitable,asi que decidimos aparcar y hacer los ultimos metros a pie.Lo siguiente que vemos son las entradas a los antiguos tuneles y a pesar de presentar un estado de conservación bastante bueno,decidimos no entrar ya que no tenemos linternas a mano y no sabemos que sorpresa nos podemos encontrar,je,je.


Entrada a los tuneles

Y por fin llegamos a las baterias que estan en la cima del monte y podemos descansar la vista en unas hermosas vistas.


Imagen de las baterias y al fondo podeis apreciar la altura sobre el mar.

En cuanto llegamos a este punto ya nos dimos cuenta que lo que nos proponiamos era un imposible,ya que la bajada a los pedreros presentaba una caída de vertigo y ademas el monte estaba cerrado de maleza,lo cual nos impedía llegar a una zona de rocas que en las fotografias se nos presentaban como la via de bajada y literalmente teníamos el paso cerrado.Asi que nos pusimos a buscar el camino da Marina que nos había indicado J y tras dar algunas vueltas conseguimos encontrarlo y las la inicial alegria,se nos fue el gozo al pozo porque terminaba de esta manera.


Fin de trayecto.

Así que despues de este periplo nos tuvimos que conformar con sacarle una foto al pedrero que pensabamos pescar y en este caso el resultado esta claro,la naturaleza nos gana por goleada.Eso si,a pesar de no poder pescar,os recomendamos a todos los que os guste sentir la naturaleza mas salvaje,en un entorno realmente distinto y especial,el acercaros a visitar este lugar que no os defraudará.


Punta Campelo y la antigua via de acceso "da Marina".Tan cerca y tan lejos.

Saludos


Equipo Sargo Bravo










2 comentarios:

  1. la plabra imposible no existe en el diccionario de los grande matadores de esparidos!!!!!! hay que tirarse monte abajo a rolos por las toxeiras si hace falta jajajajaj. la verdad que el sitio es espectacular,pena no probarlo,pero bueno prudencia ante todo amigo pescador.un saludo.

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  2. Hola Nacho,que, no te animas?,creo que tenemos posibilidades de abrir una vía por la pared norte,ja,ja,ja,eso si no se si iremos a por sargos,pero a por leches seguro.Vamos a hacer otro intento por un camino de cabras escondido entre esa maleza por el que creo que tenemos posibilidades de llegar abajo (sanos y salvos,no en caida libre).Se agradece verte por aqui,siempre tienes la capacidad de sacarnos unas sonrisas.Un abrazo.

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